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https://documentacion.onelyra.com/seguridad/como-protege-elyra/ · Actualizado el 25 de octubre de 2026

Cómo protege ELYRA la información

Qué es
El mapa de las fronteras de ELYRA y los principios que la gobiernan. Los demás artículos de esta sección detallan cada frontera.
Para quién
Quien evalúa ELYRA, quien la administra y quien audita o responde un cuestionario de seguridad.
Dónde vive
En toda la plataforma: el transporte, las puertas, el motor, los datos y la operación.

ELYRA conecta a las personas con los sistemas de negocio de una empresa a través de canales conversacionales. Por eso maneja tres cosas delicadas a la vez: lo que la gente escribe, las credenciales de los sistemas a los que se conecta, y las de los canales por los que habla. Esta sección explica cómo se protege cada una, con el nivel de detalle que necesita quien evalúa el producto o responde un cuestionario de seguridad. No describe intenciones: describe lo que hace la plataforma tal como está construida.

Una conversación cruza varias fronteras entre la persona y el sistema de negocio, y en cada una hay algo que se comprueba. El mapa resume qué, y cada pieza lleva al artículo que lo explica.

Cinco reglas ordenan todo lo demás. Están escritas en el código, no en una política aparte, y cada una tiene su prueba automática.

PrincipioQué significa en la práctica
Ante la duda, nunca el final destructivoCancelar, borrar o rechazar exigen certeza. Cuando ELYRA no entiende, vuelve a preguntar; no cancela ni cierra.
Lo que no se puede decir que sí, se niega diciendo qué faltaUn canal sin la prueba de que su identificador es suyo no atiende. Una copia sin su frase no sale. Una llave de cifrado ausente impide arrancar en vez de inventarse una.
Una regla vive en un solo sitioQue todo lo tuyo lleve tu empresa puesta, el cifrado de credenciales, el límite de intentos o la lista de lo que cuelga de una persona se deciden en un único lugar del código. Dos sitios que deciden lo mismo acaban diciendo cosas distintas sin que nada falle.
Todo lo que la gente escribe tiene fecha de caducidadLas conversaciones, lo que ELYRA recuerda de alguien y los adjuntos se borran al vencer su plazo. Un almacén sin olvido se convierte solo en un archivo de datos personales que nadie decidió conservar.
La operación de la plataforma ve estado y números, no contenidoQuien opera ELYRA sabe si el servicio de tu empresa está activo, cuántas conversaciones tuvo y si la instalación está sana. No lee lo que la gente escribió.

Léalo así: ninguno de los cinco es una promesa comercial. Cada uno es una decisión de diseño que cambia lo que el producto puede hacer, y por eso se puede comprobar.

Todo el camino entre el navegador o el proveedor del canal y el servidor de ELYRA va cifrado, en dos tramos con dos certificados: el del borde, que ve la persona, y el del origen, que ve el borde. El detalle, con los certificados y las cabeceras, está en Transporte y certificados.

Un mensaje de WhatsApp, Telegram, Slack, Teams o correo entra solo si viene firmado o verificado por su proveedor, y solo por un canal cuyo identificador se probó con la credencial de tu empresa. El chat web, que es público por naturaleza, tiene sus propias defensas. Está en Canales y sistemas.

El motor solo ve lo de la empresa por cuya puerta entró la petición. Cuando llama a un sistema de negocio, lo hace con credenciales que viven cifradas y por salidas vigiladas: ni a la red interna de la instalación, ni a la dirección de la nube que entrega secretos, ni siguiendo una redirección a otro servidor con las credenciales puestas. También en Canales y sistemas.

Tu empresa entra por su propia dirección, con contraseña o con la identidad corporativa de su empresa, y con un rol que decide qué puede hacer. Las sesiones duran una hora y se pueden cerrar a distancia. Adivinar una contraseña a fuerza de intentos se frena con esperas crecientes. Está en Quién entra y qué puede hacer.

Dónde se guardan, cifrados con qué, por cuánto tiempo, cómo se exportan y se borran los de una persona, y cómo salen y se prueban las copias. Está en Dónde viven los datos.

Las dependencias se instalan con versión exacta y huella, se auditan en cada cambio, y una regresión de seguridad comprueba cada candado antes de un despliegue. Está en Cómo se cuida el producto.

Quien opera ELYRA lo hace desde un plano de control separado, con su propia dirección, su propia llave y sus propios operadores. Desde ahí se dan de alta clientes, se mira la salud de la instalación, el consumo y las copias. Lo que no se ve desde ahí es el contenido: ni las conversaciones, ni las configuraciones de tu empresa, ni sus credenciales. Esa frontera está construida en el código y tiene su prueba automática: un texto conocido se planta en una conversación y se comprueba que ninguna respuesta del plano de control lo contiene.

Dentro de tu empresa, en cambio, el administrador lo ve todo lo suyo: el portal, la Central de Atención y EFEMERIS. Quien opera la plataforma no tiene un usuario en tu portal: trabaja desde fuera.

ELYRA se integra con proveedores que tienen su propia seguridad: Meta para WhatsApp, Microsoft para Teams y la identidad corporativa, Slack, Telegram, Cloudflare para el borde y Microsoft Azure para la infraestructura. Lo que cada proveedor garantiza está en su propia documentación; aquí se describe cómo ELYRA usa esas garantías y qué añade encima.

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