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https://documentacion.onelyra.com/arquitectura/la-persona-es-la-llave/ · Actualizado el 25 de octubre de 2026

La persona es la llave

Qué es
La conversación, lo que quedó a medias y lo que ELYRA recuerda cuelgan de la persona de la agenda, no de su número en un canal.
Para quién
Quien administra la agenda y quien quiere entender por qué alguien puede seguir por Teams lo que empezó por WhatsApp.
Dónde vive
En Personas, en el portal: la ficha de cada persona y sus formas de hablar.

Cuando alguien escribe, ELYRA necesita saber de quién es esa conversación para poder seguirla, retomarla y recordar lo que importa. La llave es la persona de la agenda cuando la hay, y la dirección en el canal (el número de WhatsApp, el usuario de Teams, la visita del chat web) cuando no.

SituaciónCómo la trata ELYRA
Nadie ha vinculado esa dirección a una personaCada canal es un casillero aparte. Lo que empieza por WhatsApp no se ve por Teams, y lo que ELYRA recuerda vive solo en ese canal.
Quien administra vinculó la dirección a una persona de la agendaTodos sus canales son la misma persona: una sola conversación, una sola memoria, una sola decisión de «no me escribas más».

Léalo así: ELYRA no adivina quién es quién. Que dos direcciones sean la misma persona lo decide quien administra, desde la ficha de esa persona en Personas, añadiendo cada forma de hablar (su WhatsApp, su Teams, su correo). Esa decisión es lo que vale como verificación. Una dirección que nadie vinculó nunca hereda la conversación ni los recuerdos de nadie.

Si una persona vinculada deja algo a medias por WhatsApp y escribe después por Teams, ELYRA no sigue a ciegas ni empieza de cero: le pregunta «¿Seguimos con lo que íbamos?», con sus dos botones. Si dice que sí, vuelve a mostrarle la pregunta en la que se había quedado, ya con la voz y los límites del canal nuevo (los botones de Teams no son los de WhatsApp). Si dice que no, empieza limpio. Si contesta otra cosa, ELYRA vuelve a preguntar: tirar lo que la persona ya había contado exige certeza.

Es la misma pregunta que hace cuando alguien vuelve después de dejar una conversación a medias (ver Actividad), y vale la misma ventana de retomada: 48 horas de fábrica.

La respuesta sale siempre por el canal por el que llegó el último mensaje. Nunca por el canal donde la conversación empezó.

Una conversación con una persona del equipo sigue por el canal donde empezó. Si la persona escribe por otro canal mientras tanto, ELYRA no abre una segunda conversación ni la pasa por el asistente: le dice que su conversación con quien la atiende sigue por el otro canal.

Si quien administra vincula una dirección mientras esa persona está a mitad de algo, la conversación sigue donde iba: pasa a ser de la persona sin perder ni la pregunta pendiente ni lo ya contado.

Lo que una capacidad decide guardar de alguien para la siguiente vez (un nivel, un código de cliente, una preferencia) se guarda en la persona cuando está vinculada, y se lee desde cualquiera de sus canales. Sin persona, se guarda en la ficha del canal, y solo ahí.

Cada recuerdo lleva fecha y caduca según el plazo «Lo que ELYRA recuerda de alguien» (ver Dónde viven los datos). Desde la ficha de la persona se puede ver y borrar cualquiera.

Cuando una persona vinculada pide no recibir más avisos, la petición vale para todos sus canales: es un hecho de la persona, no del número por el que lo dijo. «Avísame de nuevo» también.

Borrar a una persona desde su ficha se lleva su conversación en curso, lo que tenía a medias, sus recuerdos y sus formas de hablar, por todos sus canales. El detalle de qué se exporta y qué se borra está en Dónde viven los datos.

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