Ir al contenido

https://documentacion.onelyra.com/funcionalidades/ia/entender-lo-que-escriben/ · Actualizado el 25 de octubre de 2026

Entender lo que escriben

Qué es
La IA que convierte una frase escrita en una de las opciones que ya existen, y que recorta datos de esa frase.
Para quién
Quien escribe capacidades y quien administra una puerta.
Dónde vive
En el modo de la puerta; cada menú puede exigir respuesta exacta.

Cuando una puerta tiene uno de los tres modos puesto, la gente puede escribir como habla en lugar de tocar botones. Esta página explica dónde lee la IA y, sobre todo, lo que no puede hacer.

La IA solo puede devolver una de las opciones que se le ofrecen en ese punto, o decir que no entendió. Su respuesta se vuelve a comprobar contra la lista antes de usarse. Y solo se le hace caso cuando está segura: si duda, la persona ve el menú y elige.

Léalo así: lo peor que puede pasar es que la IA elija otra opción del mismo menú. No puede inventar una opción, un destino ni un dato, aunque alguien intente engañarla con lo que escribe.

DóndeQué hace
Un menúLleva la frase a una de sus opciones. Lo que la frase traiga (un número, una sede) queda guardado para la capacidad elegida.
Una pregunta de elegirEntiende cuál opción quiso decir la persona. Una pregunta de texto libre no la usa: cualquier texto ya es una respuesta.
La confirmación de una escrituraLee un «sí» o un «no» escrito con otras palabras. Solo decide si está segura; si no, vuelve a preguntar con los botones.
El primer mensajeSi la conversación abre con una intención y no con un saludo, la lee contra el primer menú.
Los datos de una frasePara preguntas de texto libre de la capacidad elegida, recorta de la frase el fragmento literal que las responde. Lo que no esté escrito tal cual en la frase se descarta y se pregunta.

Entender lo que escriben se enciende en la puerta, con su modo, y no en cada menú. Una misma capacidad puede estar detrás de varias puertas —el WhatsApp y el chat del sitio, por ejemplo— y cada una decide por sí: el mismo menú entiende frases por la puerta que tiene la IA puesta y ofrece solo botones por la que no.

Lo que un menú sí puede decir es lo contrario: Exigir respuesta exacta. Encendido, quien no elija una opción recibe el menú de nuevo, llegue por la puerta que llegue, aunque esa puerta entienda lo que escriben. Sirve para los menús donde una frase mal leída sería cara, como el que lleva a cancelar o a borrar algo. Apagado, que es lo normal, el menú hace lo que diga la puerta.

Un menú en el documento con su interruptor «Exigir respuesta exacta» y su banco de frases

Si a mitad de una pregunta la persona escribe algo que no es una respuesta sino otra intención («mejor quiero hablar con alguien»), la IA lo lee contra el menú de la conversación. Si todavía no había datos a medias, salta; si los había, pregunta antes: «Eso suena a Hablar con una persona. ¿Vamos para allá?». Si la persona dice que no, sigue donde iba y no se le vuelve a ofrecer en esa pregunta.

Si la IA no responde dentro de la espera de Interacciones (de 2 a 10 segundos, se elige en Conectar la IA), la persona lee «Me demoré leyéndote. ¿Me lo repites?» y vuelve a ver el menú. Si falla, el menú de siempre. Nunca se queda una conversación esperando a la IA.

  • Lo que no se supo atender: las frases que nadie entendió, para ofrecerlas como opción nueva o descartarlas. Caducan con el plazo de «Lo que la gente escribe».
  • Lo que leyó la IA: cuántas frases leyó, cuántas llevaron a su opción, cuántas dudó, cuánto tardó y cuántos tokens por conversación, con cada lectura y su porqué.
  • El banco de frases: frases escritas a mano con su respuesta correcta. Correrlo mide de verdad cuánto acierta —«llevó» solo dice cuántas veces se le hizo caso— y avisa qué se rompió o se arregló con un cambio. Cada frase es una llamada al proveedor, con el modelo de Interacciones, y su gasto se cuenta aparte en el consumo. Conviene correrlo antes de publicar un cambio en el menú.

Desliza la imagen para verla entera.